Hablan los historiadores que por la
época de la colonia existió en ésta región una
familia de Caramantas (tribu perteneciente a la familia Caribe del grupo Chocó),
y una tribu de indígenas Chamíes del grupo Emberá Chocó
llamada Docatóes, por habitar en tierras del río Docató
o río de sal, hoy conocido como río San Juan. En la actualidad
algunos descendientes de esta tribu viven en el Resguardo Indígena
de cristianía.
El señor Indalecio Peláez fue el primer poblador de raza blanca, quien en compañía de su esposa Clara Echeverri y una cuadrilla de hacheros se establecieron en el oeste del valle, levantando la primera casa y varios ranchos en el año de 1860, para el montaje de una hacienda que denominaron El Jardín, por estar el valle lleno de una vegetación muy colorida. La riqueza de las tierras rápidamente se difundió, atrayendo gente de todo el departamento, principalmente del oriente.

El bello trazado de
las calles y carreras lo hizo el Padre José María Gómez Ángel (quien huía de la
persecución religiosa de la época), en las treinta cuadras que el fundador Don
Indalecio Peláez le obsequió a los vecinos. El mismo Padre marcó y asignó los
solares.
De esta forma, el 23 de mayo de 1.863, se realizaron los actos oficiales de la
fundación del poblado.
Durante los primeros años de su existencia, Jardín vio estancado su progreso porque la mayor parte de las tierras que lo formaban pertenecían a una sola familia. Pero este gran latifundio fue subdividiéndose poco a poco hasta llegar a una aceptable distribución, que ha permitido el desarrollo progresivo del municipio.